Una de las preguntas que más nos hacen los alumnos antes de reservar es cuándo conviene viajar para practicar wingfoil. La buena noticia es que Lanzarote es de los pocos destinos en Europa donde el wingfoil funciona prácticamente los doce meses del año, aunque sí hay matices que conviene conocer.
El alisio: la base de todo
Lanzarote se beneficia del alisio, un viento constante que sopla gran parte del año, especialmente entre marzo y octubre. En esos meses puedes contar con sesiones de viento fiable casi a diario, lo que la convierte en la mejor ventana si tu prioridad es maximizar horas sobre el agua.
¿Y en invierno, se puede?
Sí. A diferencia de otros deportes de viento que necesitan rachas fuertes, el wingfoil no exige un viento muy intenso para funcionar: con condiciones moderadas ya es suficiente para volar sobre el foil. Por eso, incluso en los meses de invierno, cuando el viento es algo más irregular, suele haber días perfectamente aptos para una clase.
La ventaja de combinar deportes
Muchos de nuestros alumnos combinan el wingfoil con el surf o el kitesurf precisamente por esto: en los días en que las condiciones no acompañan a su deporte principal, el wingfoil se convierte en el plan B ideal para no perder ni un día de agua.
Nuestra recomendación
Si quieres las mejores condiciones posibles, apunta entre primavera y otoño. Pero si solo puedes viajar en otro momento del año, no lo descartes: revisamos el pronóstico día a día y adaptamos el spot y el horario de tu clase a lo que ofrezca la jornada. Si aún no sabes muy bien en qué consiste este deporte, aquí te explicamos qué es el wingfoil y cómo aprenderlo en Lanzarote.
¿Tienes fecha de viaje? Reserva tu clase de wing foil y te confirmamos las mejores condiciones para esos días.